DEDICACIÓN —de chanak, «entrenar, dedicar, iniciar en el uso». Su aparición más conocida en español todavía no está en estas páginas: un niño «instruido» en el camino que debe seguir (Proverbios 22:6) usa la misma raíz, dedicando una vida joven a un camino de la misma forma en que este capítulo dedica un altar a un uso. Números 7 nombra toda la ceremonia de doce días chanukkat ha-mizbe'aj, «la dedicación del altar» (vv10, 11, 84, 88, ya en estas páginas) —la primera aparición bíblica de la palabra, y la antecesora directa del nombre de la fiesta JANUCÁ, que siglos después conmemoraría la nueva dedicación de un altar muy distinto tras su profanación por los se&leacute;ucidas (1 Macabeos 4, fuera del canon traducido de este proyecto). Una casa nueva recibe la misma palabra (Deuteronomio 20:5); también el templo de Salomón (1 Reyes 8) y el propio encabezado del Salmo 30, «cántico para la dedicación de la casa». Una sola raíz, que abarca la educación de un niño, la casa nueva de una familia, y el edificio más santo de una nación. → primero comentado en Números 7:10