GASTARSE, envejecer —se usa de la tela y del cuero, y una vez, trasladado, de una mujer que duda si aún podrá tener un hijo («después de GASTADA, ¿tendré placer?», Génesis 18:12, ya en estas páginas, todavía no en español). Deuteronomio 8:4 (ya en estas páginas) dice que el VESTIDO de la generación del desierto no se gastó en cuarenta años; este capítulo añade la SANDALIA en concreto (29:4) —dos prendas distintas, en dos capítulos distintos, a las que se niega el destino ordinario de cualquier cosa usada durante cuarenta años. → primero comentado en Génesis 18:12