DESNUCAR, ROMPER LA CERVIZ —un verbo estrecho y físico, y la Torá lo reserva para animales matados FUERA del sistema sacrificial. Éxodo 13:13 y Éxodo 34:20 (los dos ya en estas páginas) lo usan del asno primogénito que su dueño no quiere redimir con un cordero: un animal inmundo que no se puede ofrecer y que tampoco se puede quedar, así que se le rompe la cerviz. ⭐ Deuteronomio 21:4 le hace lo mismo a una becerra, en un valle, por un asesinato sin resolver —y esa es una de las razones por las que ese rito no es un sacrificio: ni cuchillo, ni sangre recogida, ni nada quemado, ni nada comido. Isaías 66:3 (todavía no en estas páginas) lo confirma desde el otro lado, poniendo el desnucar en una lista de culto parodiado: el que sacrifica un cordero es como el que desnuca un perro. ⚠ Las mismas tres consonantes escriben también óref, la nuca —el sustantivo que está dentro de todo «pueblo de dura cerviz» de la Torá— y en Deuteronomio 32:2 un homónimo que significa destilar, de modo que los hallazgos hay que leerlos y no contarlos. → primero comentado en Deuteronomio 21:4