AFLIGIR, humillar — y, en la forma intensiva innah, FORZAR, degradar, violar. Profetizado sobre Israel en Egipto (15:13), infligido por Saray a una egipcia (16:6), aceptado en el duro «sométete» del ángel (16:9), oído por Dios en la «aflicción» de Agar (16:11) — el verbo del Éxodo, corriendo hacia atrás. Su uso más oscuro en Génesis es 34:2, sobre Siquén y Dina — «la tomó y se acostó con ella y la violó», la propia palabra de la ley para la violación (Deuteronomio 22:29; lo que Amnón le hace a Tamar, 2 Samuel 13:14). KJV/ASV lo suavizan a «humilló»; esta traducción lo vierte «violó». ⭐ La misma raíz vuelve, décadas después y sin relación con ese sentido más oscuro, en Deuteronomio 8:2-3 y 8:16 (ya en estas páginas), emparejada con el verbo «probar»: Jehová «humilla» a Israel en el desierto con hambre y maná — el verbo de la aflicción de Egipto-Éxodo, corrido una vez CONTRA un pueblo y una vez, deliberadamente, POR él. → primero comentado en Génesis 15:13