ESCONDERSE — el reflexivo de alam, ocultar, y el verbo que Deuteronomio 22 usa tres veces para lo que NO se debe hacer al ver en apuros el animal de un prójimo. ⭐ La gramática es lo importante: lo que se esconde no es el buey, sino TÚ. La forma está en seis versículos de la Biblia hebrea y tres de ellos son ese capítulo — 22:1, 22:3 y 22:4. ⚠ De los otros tres el que importa es Isaías 58:7 (todavía no en estas páginas): el gran capítulo del ayuno cierra su descripción de un ayuno verdadero con y no te escondas de tu propia carne — el mismo verbo, vuelto de un animal extraviado sobre la propia familia. El Salmo 55:2 le pide a Dios que no lo haga (no te escondas de mi súplica), y Job 6:16 lo usa de la nieve que se esconde en un cauce. ⚠ Éxodo 23:5, que da la misma ley del animal de un hombre que te aborrece, usa otro verbo más plano, jadal, DEJAR DE. El recambio de Deuteronomio es el más agudo. ⚠ El estante se divide sobre si conservar el reflexivo: la KJV y la ASV ponen «escóndete», la Ginebra «retírate» y la NWT 1984 «retirarte deliberadamente», mientras que la NIV («no lo pases por alto») y la TLB hacen de ello una decisión sobre el animal y no sobre el hombre. → primero comentado en Deuteronomio 22:1