La ciudad de Melquisedec, rey y sacerdote del Dios Altísimo, que le sacó pan y vino a Abram (Génesis 14:18, ya en estas páginas, todavía no en español). El Salmo 76 la pone en paralelo con Sion, y de ahí la identificación tradicional con Jerusalén. Si es así, el rey de Jerusalén de Josué 10:1 (ya en estas páginas), Adonisedec, lleva al final de su nombre la misma palabra que Melquisedec: tsédeq, justicia.