La tierra a la que huye Moisés y donde pastorea cuarenta años (Éxodo 2:15) —patria de los MADIANITAS, pueblo descendiente de Abraham por Cetura (Génesis 25:2), y por tanto parientes lejanos de Israel. Su territorio estaba en el noroeste de Arabia, al este del golfo de Aqaba, extendiéndose al norte hacia Transjordania. Allí se casa Moisés en la casa del sacerdote de Madián y, en Horeb, encuentra a Jehová en la zarza ardiente. ⚠ Más tarde la relación se agria: son los ancianos de Madián quienes acompañan a los de Moab a contratar a Balaam en Números 22:4-7, y Números 31 (ya en estas páginas) termina toda la historia en una guerra de destrucción total.