Una torre en el muro norte de Jerusalén, nombrada como uno de los extremos fijos de la frontera reedificada de la ciudad en el capítulo del Pacto Nuevo de Jeremías («la ciudad será reedificada para Jehová, desde la torre de Hananel hasta la puerta del Ángulo», 31:38) — y reaparece: los constructores del muro tras el exilio de Nehemías la reparan por nombre (Nehemías 3:1, aún no en esta estantería), y vuelve a aparecer en la visión de Zacarías de una Jerusalén ensanchada y permanentemente segura (Zacarías 14:10, aún no en esta estantería). ⚠ Su posición exacta no se puede recuperar de otro modo; tres escritores bíblicos distintos, a lo largo de casi dos siglos, la tratan como un hito que todos reconocerían sin necesidad de describirlo.