Gran ciudad cananea al borde de la Sefelá, dueña del camino de la costa y del camino que sube a Jerusalén; las inscripciones egipcias la nombran mucho antes de Josué. Su rey, Horam, vino a ayudar a Laquis y fue herido con todo su pueblo (Josué 10:33, ya en estas páginas), pero el capítulo no dice que la ciudad fuera tomada, y Josué 16:10 dice que los cananeos de Gezer nunca fueron expulsados. Más tarde el faraón la tomó y la quemó y se la dio como dote a su hija, la esposa de Salomón, y Salomón la reconstruyó (1 Reyes 9:15–17; ninguno todavía en estas páginas).