La gran ciudad del Éufrates, en la llanura de la actual Irak, y el imperio que Jeremías nombra como el instrumento del juicio sobre Judá. Bajo Nabucodonosor II tomó Jerusalén, quemó el templo y se llevó cautivo al pueblo en 587 a. C. ⚠ Jeremías hace las dos cosas a la vez: anuncia que Babilonia vendrá y que hay que someterse a ella, y anuncia también que Babilonia misma caerá (capítulos 50-51) — lo que le costó ser tratado como traidor por unos y como falso profeta por otros. Mucho después, el Apocalipsis convierte el nombre en una cifra.