La gran ciudad del Éufrates, en la llanura de la actual Irak, y el imperio que Jeremías nombra como el instrumento del juicio sobre Judá. Bajo Nabucodonosor II tomó Jerusalén, quemó el templo y se llevó cautivo al pueblo en 587 a. C. ⚠ Jeremías hace las dos cosas a la vez: anuncia que Babilonia vendrá y que hay que someterse a ella, y anuncia también que Babilonia misma caerá (capítulos 50-51) — lo que le costó ser tratado como traidor por unos y como falso profeta por otros. Mucho después, el Apocalipsis convierte el nombre en una cifra. ⚠ En 25:26 el libro la nombra por segunda vía, en clave: «el rey de SESAC» se descifra como «Babel» al recorrer el alfabeto hebreo al revés (álef-tav, bet-shin — un recurso llamado ATBASH), el último nombre de una lista de todas las naciones a las que llega la copa de la ira de Jehová, escondido justo donde un escriba judío bajo dominio babilónico podría haber querido un nombre no dicho en voz alta. La misma clave la nombra de nuevo en 51:41, todavía no en estas páginas.